Salud y fitoterapia

Cursos a distancia, adelgazar sabiamente, tratamientos, hierbas suecas

CÁNCER DEL ÚTERO y CUELLO DEL ÚTERO


El término Cáncer uterino hace referencia a varios diferentes tipos de cáncer que se desarrollan en el útero.

Clasificación

Según su localización y estructura entomopatológica los Cánceres de útero se clasifican en:

  • Sarcoma uterino: sarcomas del miometrio, o capa muscular del útero, que suelen ser llamados leiomiosarcomas. Es un tipo raro de Cáncer uterino que se forma en tejidos musculares o de otro tipo del útero. Por lo general ocurre luego de la menopausia. Los dos tipos principales son el leiomiosarcoma (cáncer que comienza en las células musculares lisas) y el sarcoma endometrial estromal (cáncer que comienza en las células del tejido conectivo).
  • Cáncer de endometrio, Es un tipo de Cáncer que se forma en el tejido que recubre el útero. La mayoría de los Cánceres del endometrio son adenocarcinomas (cánceres que comienzan en células que producen y liberan moco y otros fluidos):
  • Los carcinomas endometriales se originan a partir de células en las glándulas del endometrio (recubrimiento uterino). Estos incluyen las variedades comunes y tratables de adenocarcinoma endometroide bien diferenciado como también los tipos más agresivos de carcinoma seroso de papilas uterinas y el carcinoma uterino de células.
  • Los sarcomas estromales endometriales se originan a partir de los tejidos conectivos del endometrio, y son mucho menos frecuentes que los carcinomas endometriales.
  • Los tumores müllerianos mixtos malignos son un tipo raro de tumor endometrial que presenta diferenciación tanto glandular (carcinomatoso) como a nivel estroma (sarcomatoso) se desconoce cuál es la verdadera célula de origen.
Adenocarcinoma

El adenocarcinoma (ADC) es un carcinoma que tiene su origen en células que constituyen el revestimiento interno de las glándulas de secreción externa. Estas células son las encargadas de sintetizar y de verter los productos que generan en la luz glandular.

Carcinoma Un carcinoma es una forma de Cáncer con origen en células de tipo epitelial o glandular, de tipo maligno.

Los dos grandes grupos de carcinomas son los carcinomas epidermoides y los adenocarcinomas.

Los carcinomas constituyen el tipo más común de Cáncer.

Lugares comunes de carcinomas son la piel, la boca, el pulmón, la mama, el tracto digestivo y el útero
  • El Cáncer cervical (o de cuello uterino) se desarrolla en la zona de transición del cervix, la zona inferior del útero que se encuentra en la parte superior de la vagina.
  • La enfermedad trofoblástica gestacional está asociada a procesos neoplásticos originados en tejidos de un embarazo que a menudo se encuentra ubicado en el útero.
Sarcoma uterino

El sarcoma uterino es un tipo muy raro de Cáncer que se desarrolla en los músculos del útero o en los tejidos que soportan el útero. El sarcoma uterino es diferente del Cáncer del endometrio, una enfermedad en la cual las células cancerosas comienzan a crecer sobre el recubrimiento del útero.

Sarcoma

Un sarcoma es una neoplasia maligna que se origina en un tejido conjuntivo, como pueden ser hueso, cartílago, grasa, músculo, vasos sanguíneos, u otros.

El término proviene de una palabra griega que significa crecimiento de la carne (los tumores osteosarcomas, pero se sitúan en una categoría separada debido a sus características microscópicas y clínicas diferenciadas y se tratan de forma separada).

Sus características biológicas y clínicas son distintas a las de los carcinomas, ya que, al contrario que éstos, no derivan de células de origen epitelial, sino de aquellas células que durante la fase embrionaria forman el mesodermo.

Se originan del tejido mesenquimal, poseen poco tejido conectivo y son de aspecto carnoso (fibrosarcoma, liposarcoma, miosarcoma).

Los sarcomas uterinos representan menos del 1% de las formaciones malignas ginecológicas y del 2% al 5% de todas las formaciones malignas uterinas.

Los siguientes tumores se desarrollan básicamente en tres tejidos distintos:
  • Carcinosarcomas que se desarrollan en el endometrio, en otros órganos de origen mulleriano, y que representan del 40% al 50% de todos los sarcomas uterinos.
  • Leiomiosarcomas que se desarrollan en el músculo miometrial, con una máxima incidencia en mujeres de unos 50 años de edad, y representan el 30% de todos los sarcomas uterinos.
  • Sarcomas que se desarrollan en el estroma endometrial, con una máxima incidencia en mujeres antes de la menopausia para los tumores de grado bajo y luego de la menopausia para los tumores de grado alto, y representan el 15% de todos los sarcomas uterinos.
Cáncer de endometrio

El Cáncer de endometrio hace referencia a varios tipos de crecimientos malignos que se desarrollan en el endometrio, o recubrimiento del útero. Los Cánceres del endometrio son el grupo de Cánceres ginecológicos muy comunes en Estados Unidos, con casi 50,000 mujeres diagnosticadas cada año con este tipo de Cáncer (datos 2013). El subtipo más común, endometrioid adenocarcinoma, por lo general se manifiesta unas décadas después de la menopausia, y el riesgo de su ocurrencia se encuentra asociado con la obesidad, exposición excesiva a estrógenos internos o externos, uso de tamoxifen, y ciertas condiciones hereditarias. A menudo s desarrolla en un contexto de hiperplasia endometrial, y muy a menudo va acompañado de sangrado vaginal.

La actividad física, la ingesta de anticonceptivos en forma oral, y haber estado embarazada y/o haber dado el pecho son todos factores que contribuyen a disminuir su riesgo. El carcinoma endometrial es la tercera causa más común de muerte por Cáncer ginecológico (luego del cáncer de ovario y cáncer cervical). El método terapéutico más común es una histerectomia total abdominal (extracción quirúrgica del útero) con salpingo-ooforectomía bilateral.

Cáncer cervical o de cuello uterino

El Cáncer cervical o de cérvix uterino es el segundo tipo de Cáncer más común en mujeres. Es el más frecuente en países en vías de desarrollo, diagnosticándose más de 400.000 casos nuevos cada año. La edad media de aparición es a los 45 años. El Cáncer de cuello uterino es la segunda causa de muerte por Cáncer en las mujeres, y su efecto es mayor en las poblaciones que carecen de programas de cribado para la detección de lesiones precursoras. La infección persistente con genotipos de "alto riesgo" del virus del papiloma humano (VPH) es necesaria, aunque no suficiente, para causar cáncer cervical. Por lo tanto, la vacunación contra el VPH sirve para prevenir la infección de las cepas administradas para este virus.

El Cáncer cervical es prevenible y curable si es detectado en forma temprana. Entre las estrategias utilizadas para reducir el riesgo del Cáncer cervical se incluye los estudios Papanicolaou (Pap) y en algunas mujeres los análisis del virus del papiloma humano (VPH), como también la prevención de la infección por VPH mediante la vacuna del VPH. Los investigadores han identificado que ciertos tipos de VPH que son transmitidos mediante contacto sexual son un factor de riesgo de los Cánceres cervicales. Los tratamientos disponibles para el Cáncer cervical incluyen cirugía, terapia por radiación y quimioterapia

Cáncer del cuello del Útero; Cervical

El cáncer cervical o carcinoma de cérvix o Cáncer de cuello de útero incluyen las neoplasias malignas que se desarrollan en la porción fibromuscular inferior del útero que se proyecta dentro de la vagina.

Historia

El científico alemán Harald zur Hausen realizó un gran avance en la investigación del Cáncer cervical, ya que descubrió el papel importante que posee el virus del papiloma humano (VPH) en su formación, razón por la cual obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 2008. Asimismo contribuyeron los experimentos realizados en monos Rhesus por el ginecólogo español Enrique Aguirre Cabañas. Todo esto sentó las bases sobre las que después se harían las investigaciones sobre la vacuna contra el virus del papiloma humano en la que tuvieron un papel fundamental los doctores Ian Fraser y Jian Zhou.

Epidemiología


El Cáncer cervical uterino es el segundo tipo de Cáncer más común en las mujeres. La edad media de aparición es a los 45 años. Es el más frecuente en países en vías de desarrollo, diagnosticándose más de 400.000 casos nuevos cada año. El Cáncer cervical es un problema de salud pública. En el año 2001, el 11.7% de todas las neoplasias en las mujeres correspondieron al Cáncer de cérvix, y se reportaron 369,500 casos nuevos en países en vías de desarrollo, a diferencia de los países desarrollados en los cuales 96,100 casos fueron diagnosticados en el mismo año. La población femenina originaria de Latinoamérica es considerada como de alto riesgo para desarrollarlo. Cada año se diagnostican 68,000 casos nuevos. Estudios comparativos de las tasas de mortalidad por esta enfermedad, señalan que tasas más altas corresponden a Chile y México.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de cáncer cervical están relacionados con características tanto del virus como del huésped, e incluyen:
  • Múltiples compañeros sexuales
  • Una pareja masculina con muchas compañeras sexuales presentes o pasados
  • Edad temprana en la primera relación sexual
  • Elevado número de partos
  • Infección persistente con un VPH de alto riesgo (como VPH 16 o 18)
  • Infección por VHS tipo II y otras ITSs (como marcadores de promiscuidad sexual)
  • Inmunosupresión
  • Ciertos subtipos de HLA (antígenos leucocitarios humanos)
  • Uso de contraceptivos orales
  • Fumar.
La infección genital con el virus del papiloma humano (VPH) es la enfermedad de transmisión sexual viral más frecuente en el mundo. Asimismo, es el factor de riesgo más importante para desarrollar lesiones preneoplásicas y neoplásicas del cuello uterino. No obstante, menos de 5% de las mujeres infectadas con el VPH desarrollarán Cáncer cérvico-uterino. La mayoría de los casos de Cáncer de cérvix y sus lesiones precursoras se relacionan con la infección por serotipos de alto riesgo del VPH, sobre todo el VPH-16 y el VPH-18. Se trata de un virus de transmisión sexual, y de ahí que la enfermedad sea más frecuente en mujeres que tuvieron múltiples parejas sexuales o que empezaron a tener relaciones sexuales precozmente. También explica que sea más frecuente en sujetos inmunodeprimidos, como las mujeres con SIDA.

En general, las tasas de progresión de las lesiones precancerosas no son uniformes, y aunque sobre todo VPH 16 está asociado con un riesgo elevado, es difícil predecir la evolución en una persona en particular. El riesgo de desarrollar Cáncer depende sólo en parte del subtipo de VPH, ya que también depende del estado inmunológico de la persona y de condiciones ambientales. La progresión hacia carcinoma invasivo, si llega a ocurrir, puede ocurrir en pocos meses o producirse durante más de una década.

Lesiones precursoras

El cérvix uterino presenta lesiones asintomáticas mucho antes de la aparición del Cáncer. Reciben el nombre de neoplasia cervical intraepitelial (CIN, por sus siglas en inglés). Estas lesiones son las precursoras del Cáncer. Consisten en la desorganización o displasia del epitelio exocervical. Con los años, evolucionan hasta transformarse en carcinoma, aunque también pueden regresar espontáneamente. Estas alteraciones precursoras sólo se detectan mediante la citología, la colposcopia y la biopsia y observación al microscopio.

Según el grado de evolución que presenten al observarlas con el microscopio se clasifican en tres grados:
  • CIN I: Sólo se observa displasia en el tercio inferior del epitelio. La mayoría regresan espontáneamente a los 2 años, pero el 10% progresa a CIN de mayor grado.
  • CIN II: Hay displasia en los dos tercios inferiores del epitelio.
  • CIN III: El epitelio es displásico en su totalidad. También recibe el nombre de "carcinoma in situ". La mayoría no regresan espontáneamente, y a los 2 años el 10% se ha transformado en un carcinoma invasor.
Clasificación histológica

Se identifican diferentes subtipos de Cáncer cervical:
  • Carcinoma de las células escamosas, que se origina a expensas del epitelio pavimentoso; es el más frecuente (aproximadamente 80% de los casos). El precursor inmediato de este carcinoma son las HSIL, lesiones intraepiteliales escamosas de alto grado.
  • Adenocarcinoma cervical, que constituye el 15% de los casos y se desarrolla a partir de lesiones precursoras denominadas adenocarcinoma in situ.
  • Carcinomas adenoescamosos y neuroendocrinos, que constituyen el 5% restante de los casos.
Todos los tipos de tumores indicados están relacionados con el VPH de alto riesgo oncogénico (sobre todo VPH 16 y 18). Todos presentan las mismas características clínicas y los mismos factores de riesgo, pero los adenocarcinomas, carcinomas adenoescamosos y neuroendocrinos se detectan peor en los análisis de rutina, por lo que suelen detectarse en fases más avanzadas.

Historia natural

Desde que surgen las lesiones más leves (CIN I) hasta la aparición del carcinoma invasor, pasa una media de 12-13 años. Durante este periodo, es posible eliminar la lesión precursora mediante técnicas mínimamente invasivas, ahorrando a la mujer un enorme sufrimiento, y gastando mucho menos dinero de lo que costaría tratar un Cáncer. De ahí la importancia fundamental del procedimiento para detectar precozmente (screening) las lesiones del epitelio cervical: la citología, y los procedimientos diagnósticos posteriores si ésta es positiva: colposcopia y biopsia.

Estatificación

La clasificación de las etapas clínicas de la evolución del carcinoma de cuello, partiendo de la etapa cero, que correspondería al carcinoma in situ (CIN-III o HSIL):
  • Estadio I: Confinado al cuello del útero. Con un estadio IA si el tumor mide menos de 7 mm de superficie y 5 mm de invasión en profundidad; y un estadio IB si el tumor mide más o es macroscópico.
  • Estadio II: Se extiende más allá del cuello, pero no se extiende a la pared de la pelvis y, si afecta a la vagina, no llega a su tercio inferior. Se clasifica como IIA si no afecta a parametrios (IIA1 si es menor de 4 cm y IIA2 si es mayor) y IIB si los afecta.
  • Estadio III: El carcinoma se extiende a la pared pelviana. En la exploración al tacto rectal no existe espacio entre el tumor y la pared pelviana; el tumor se extiende además al tercio inferior de la vagina. Sería un estadio IIIA si afecta al tercio inferior de la vagina, y un IIIB si afecta pared pélvica o tiene repercusión sobre el riñón.
  • Estadio IV: Estadio metastásico local (puede infiltrar la pared de la vejiga urinaria o el recto) (IVA) o a distancia (IVB), por ejemplo si aparecen en los pulmones.
Cuadro clínico

Más de la mitad de los casos de Cáncer cervical se detectan en mujeres que no participan en revisiones regulares. Lo más frecuente es que sea asintomático.

Los principales síntomas son:
  • Hemorragia anormal, en "agua de lavar carne" (cuando da síntomas, es el primero en aparecer)
  • Aumento de flujo vaginal
  • Dolor en el pubis
  • Dispareunia.
En fases avanzadas aparecen síntomas por invasión vesical (disuria, hematuria) y rectal (disquecia, hematoquecia).

Diagnóstico

Un Cáncer cervical incipiente rara vez causa síntomas. Cualquier hemorragia o flujo anormal de la vagina necesita inmediata investigación médica, si bien estos síntomas pueden deberse a otros problemas de salud, también podrían indicar Cáncer cervical.

El resultado anormal de una prueba de Papanicolaou o citología cervical, examen en el cual se extrae una muestra de células del cérvix uterino, que luego se evalúa en un laboratorio, es el diagnóstico inicial. Los resultados de la prueba se dan en 5 "clases" que van desde clase 1 (normal) a clase 5 (cáncer invasivo presente). Las clases 2 a la 5 requieren análisis posteriores que incluyen biopsia (toma de un pequeño trocito de tejido para estudiarlo), para determinar la naturaleza y extensión de las anomalías y para diagnosticar el Cáncer.

Además del test Papanicolaou, el médico realizará otras pruebas para poder establecer más claramente el diagnóstico, como la colposcopia, (visualización del cuello del útero durante la inspección ginecológica con la ayuda de un espéculo) para examinar las células cervicales más detalladamente con aparatos de aumento especiales. Se pueden detectar lesiones premalignas y malignas en estadios tempranos, donde los pacientes se curan con terapias como la conización. La conización es una forma más extensiva de biopsia en la cual se extrae una cuña del cérvix. Puede ser indicado realizar una biopsia para extraer una muestra que será estudiada con microscopio. Durante un legrado uterino se toman muestras del canal cervical y del útero y así hacer exámenes al microscopio.

Si se confirma la presencia de Cáncer cervical, pueden recomendarse otros exámenes para determinar hasta qué punto la enfermedad se ha extendido, como:

-Análisis de sangre y orina.

-Radiografías y exámenes por ultrasonido de las áreas pélvica y abdominal.

Tratamiento

El tratamiento depende del diagnóstico. Según la extensión del cáncer, el tratamiento puede consistir en una o más terapias:
  • Técnicas de ablación, que sólo serían posibles para las lesiones premalignas (CIN). Se puede usar la electrocoagulación, la criocoagulación o la ablación con láser.
  • Cirugía. Son posibles las técnicas conservadoras, como la conización, en estadios muy tempranos. En estadios más avanzados habrá que recurrir a la histerectomía total ampliada, que consiste en la extirpación completa del útero y del tejido adyacente, y que se puede hacer por vía abdominal (técnica de Wertheim-Meigs) o vaginal (técnica de Schauta). En caso de afectación vesical o rectal se ha recurrido, a veces, a la exenteración pélvica (histerectomía ampliada junto con extirpación de recto y vejiga). También, según el estadio, se procede o no a la extirpación de los ganglios pélvicos (linfadenectomía).
  • Radioterapia para destruir las células cancerosas que hayan quedado después de haberse operado. Puede ser externa o interna (braquiterapia), con aplicación local de la fuente de radiación.
  • Quimioterapia para destruir las células cancerígenas que haya en el cuerpo. La quimioterapia tiene una utilidad discreta en este tipo de Cáncer.
Un Cáncer incipiente y no invasivo (carcinoma in situ) puede ser tratado con una operación mínima, mientras que un Cáncer invasivo suele requerir una histerectomía (extirpación de cérvix y útero), linfadenectomía y posiblemente extirpación de otros órganos de la pelvis. En general, los estadios IIB, III y IV no son operables; en los dos primeros se hace radioterapia con fines curativos, en el IV sólo caben técnicas paliativas.

Pronóstico

El tratamiento de la displasia y los Cánceres incipientes tienen un alto índice de éxito. El índice de supervivencia a los 5 años para mujeres con carcinoma in situ es prácticamente del 100%. Sin embargo, si la enfermedad ya es invasiva, la eficacia del tratamiento disminuye: la supervivencia a 5 años es de 95% para el estadio IA, 80-90% para IB, 75% para estadio II y menos de 50% para estadio III o superior. La supervivencia a 5 años para todos los pacientes de Cáncer cervical es del 66%. Incluso después de un tratamiento con éxito, la mujer deberá consultar al doctor regularmente.

No ocurre lo mismo en los casos donde el diagnostico se realiza en etapas avanzadas de la enfermedad, carcinoma invasivo, donde después de un estadiamiento de la paciente si se determina que debe ser operada, la cirugía es más agresiva acompañándose de histerectomía, de anexectomia (extirpación de los anexos uterinos) bilateral, del tercio superior de la vagina y vaciamiento glandular, además se complementa según criterio clínico-oncológicos de tratamiento con radioterapia y otros según se considere.

La mayoría de las pacientes con Cáncer en estadio IV mueren en cortos periodos de tiempo por diseminación de la neoplasia y metástasis a ganglios linfáticos, vagina, vejiga urinaria, parametrio, pulmón y cerebro. Sin embargo, en EE.UU. la detección temprana ha reducido el número de pacientes con Cáncer en estadio IV en más de dos tercios en los últimos 50 años.

Prevención

Métodos de prevención contra el cáncer cervical:
  • Vacuna contra el virus del papiloma humano.
  • Realización de la prueba de Papanicolaou de forma regular.
  • Evitar relaciones con múltiples compañeros sexuales sin utilizar preservativo.
  • No fumar.
  • No beber.
  • Si existe una historia de verrugas genitales, hacerse un Papanicolaou.


Pueden hacer una consulta gratis o pedir toda clase de información que crean necesaria sin ningún compromiso por su parte al:

Dr. En Fitoterapia
José Martínez Cano
Doctor Honoris Causa
Master Honorario en Ciencias de la salud

Consultas por teléfono

Desde España 972 319 319
Desde otro país (0034) 972 319 319
Desde los estados unidos (01134) 972 319 319

E-mail: terapiasfitoterapeuticas@yahoo.es 


Adelgaza sabiamente:

Plantas medicinales

Cursos de Fitoterapia:

Plantas medicinales

Tratamientos:

Plantas medicinales

Hierbas suecas:

Plantas medicinales